Las envidias en el matrimonio.


Para facilitar la comprensión de este tema presentaré algunas aclaraciones y ampliaciones sobre lo que es el AMOR.

El amor comprende capacidades y necesidades, es decir que tener aptitud para amar y sentir necesidad de ser amado son condiciones necesarias para que el amor se establezca, esto explica el sentimiento de completud y de felicidad que se siente al amar y ser amado.

• El amor de pareja, además de la recíproca atracción y la mutua satisfacción sexual y de sentirse amado; posee algunas características de considerar lo amado como algo propio, necesitar ser muy importante para la otra persona, pero reconocer a su vez que se trata de alguien diferente e independiente.

• El amar y ser amado a veces en el matrimonio no alcanza para mantener el vínculo, debido a que entre las diversas combinaciones de personalidad que se producen pueden darse algunas que permanentemente generan violentas agresiones y reiterados ataques destructivos.

• En todos los lugares donde estamos tenemos oportunidad para sentir envidia; desde pequeños en la familia, en la escuela luego tal vez en el trabajo con los seres queridos con nuestros amigos etc.

• ¿Qué es lo que provoca envidia?

• Deseamos tener lo que tiene el otro, ya sea su posición social, su inteligencia, su memoria, su dinero, su belleza, su éxito, su poder, sus talentos en fin se puede envidiar todo lo que vemos en otros y lo deseamos para nosotros.

• La envidia en la pareja, en el matrimonio va carcomiendo el corazón y destruyendo el amor.

• Cuando uno de los cónyuges no reconoce los éxitos, el esfuerzo o la múltiple capacidad del otro, se vuelve crítico, receloso y compite por demostrar que es el mejor y genera división y conflicto.

• He aquí un ejemplo de esta envidia que produce conflicto e intolerancia: Liliana y José llevan 20 años de matrimonio. Liliana me consulta, está a punto de divorciarse pues la relación con su marido le genera sentimientos de baja auto-estima, de rabia e impotencia. Liliana es una abogada exitosa y José es contador que no consigue afianzarse económicamente. Según los propios comentarios de esta paciente, tienen mucho en común en sus profesiones, y podrían auxiliarse mutuamente, pero la competencia entre ellos es tan feroz que malogra todas las intenciones de mutua ayuda.

• Al solicitarle que me brinde un ejemplo de esa competencia comienza ella con un comentario de esta naturaleza: …” las otras noches estaba yo haciendo un escrito para presentar en los Tribunales y me detuve pues no recordaba el nombre del cliente de mi marido (claro, que el escrito lo tenía que presentar con premura para que no se vencieran los plazos acordados)

Frente a ese olvido mío, José no sólo se indignó y enojó; sino que además no quiso decirme de quien se trataba y comenzó a maltratarme y rebajarme, a decirme que cómo puedo ser abogada si no retengo un nombre, que no sirvo para nada y que le iba a dar este caso a otro colega…Esto no es todo José siempre quiere tener la razón, siempre necesita mostrarme que no sé nada, que soy una incompetente, que siempre me equivoco y que no existen triunfos en mi carrera. Aprovecha cualquier circunstancia para demostrar cuan inepta soy…”

• Pensando en este matrimonio es que me hice una pregunta ¿cuántos matrimonios están agonizando por situaciones similares? ¿Cuántos matrimonios se mueren por actitudes destructivas que produce el sentimiento de envidia al otro?

• ¿Cuando en una pareja hay este tipo de envidias cubiertas o encubiertas, puede existir una relación duradera y de amor entre sus miembros?

• La envidia en la pareja conduce a la fractura, a la falta de confianza y el amor se desvanece, poco a poco nos olvidamos del respeto, la tolerancia y consideración.

• En el lugar de ganar más ganar de a dos es perder todo y aparece la necesidad de separación, el divorcio como solución al conflicto.

• Cuando dos personas se aman y adquieren cierta estabilidad, conforman una micro sociedad que es un sistema dinámico sujeto a permanentes e imprevisibles modificaciones en donde debe co- existir el amor fraterno, la amistad, la caridad, el compañerismo y la solidaridad además por supuesto del respeto.

• Se debe comprender que el matrimonio no empieza y termina en la ceremonia del casamiento, sino que en cada nueva situación se debe aprender y trabajar sobre sí mismos evitando ser ególatra: ej: Él o ella pueden pensar: “no entiende nada de esto” o ser sumamente narcisista y autoritario “sólo yo puedo solucionar este problema , ella o él no lo hace cuando yo mando” ,pero fundamentalmente hay que dejar de lado el empoderamiento, para poder comprender lo que hay que modificar para lograr la paz doméstica.


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